
Lugar y fecha:
Santiago, en Universidad Autónoma de Chile. X y XI Seminario de VSC, que se llevaron a cabo el 11 Julio de 2016 y el 24 Abril de 2017 respectivamente.
Expositores:
- Álvaro Cavieres Fernández, Jefe del Departamento de Psiquiatría Universidad de Valparaíso
- Francisco Guzmán Barrena, Médico Cirujano
- Irene Ferrer Meli. PhD. Presidente Fundación Vida, Salud y Ciencia
Es así que en Julio 2016 realizamos el X Seminario de nuestra Fundación donde nos acompañó el Dr. Álvaro Cavieres, director del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Valparaíso, quien expuso una estadística del Ministerio de Salud del año 2010 donde mostró un aumento en el número de personas afectadas por distintas condiciones que pueden ser causa o consecuencia de situaciones de estrés. Explicó los factores y la mecánica de cómo se produce el estrés en una persona, y las consecuencias en la salud del individuo, y dijo: «Todos tenemos capacidad de hacer frente a los estímulos estresantes» y «Si somos capaces de vivir nuestros períodos de estrés como aprendizaje, podremos hacer las cosas de otra manera en una segunda oportunidad». Y finalizó diciendo que «tenemos la oportunidad de ir fortaleciendo nuestro espíritu, nuestra mente, y nuestro cuerpo, para hacer frente a las dificultades que tenemos en la vida».
Posteriormente, en nuestro XI Seminario realizado en Abril de 2017 se contó con la participación del Dr. Francisco Guzmán Barrena, médico cirujano de la Universidad Diego Portales, quien explicó cómo se produce el estrés, sus síntomas tanto sicológicos como físicos, qué se ha investigado, estadísticas y cómo combatirlo con un manejo biopsicosocial a través de fármacos y psicoterapias. Menciona que el estrés es algo muy frecuente en las personas, sin importar su edad, género, condición social, etc. Aunque existen estresores comunes para todos, la respuesta a éste varía de persona a persona, según las cualidades individuales. El estrés SÍ nos enferma, por eso debemos dedicar tiempo a conocer nuestros límites e identificar nuestra ZONA ROJA Existen tratamientos médicos que pueden ayudarnos, pero es necesario cortar el círculo vicioso.
Finalmente, la doctora Irene Ferrer Meli, expuso una mirada desde un punto de vista interior de la persona, ya que el estrés además de dañar el cuerpo físico «enferma la mente y el alma o esencia de las personas”.
De esta forma, plantea que el área física no está desligada del ámbito espiritual; estableciendo que mientras la ciencia trata de comprender la naturaleza del mundo material, la fe trata de lo que trasciende del mundo material y pone al hombre en contacto con Dios y su relación con el Universo. Aun así, ambas están muy relacionadas, porque Dios es el Creador de todo lo que existe, “por tanto descubrí que la ciencia era la comprobación de la fe. El complementar lo espiritual con lo científico me ha servido para tener una perspectiva global de los hechos y de todos los asuntos relacionados, no se debe separar la fe de la ciencia», señaló.
Además, agregó, que una vida sin sentido es causal de estrés afectando desde la parte emocional hasta la física, incluso con enfermedades; donde el estrés se configura como una enfermedad silenciosa que se manifiesta luego que nuestro cuerpo es sometido a grandes tensiones, preocupaciones, tristezas, sufrimientos, etc.; que termina superando el límite permitido, donde la persona estresada pierde su paz interior.
Frente a esta realidad entonces, indicó que hay consejos en la Sagradas Escrituras que de ponerlos en prácticas nos llevan a evitar los sobresaltos y saber cómo enfrentar las tensiones diarias, que finalmente desencadenan una situación de estrés.
Entre esos consejos señaló que está la oración continua junto a la lectura de las Sagradas Escrituras; las que nos entregan la tan anhelada paz que nos da gozo al corazón y la tristeza se torna en alegría. Ello se logra en una meditación o acercamiento a Cristo; y aun cuando no sabemos cómo ocurre eso, sí es una realidad para quien quiere experimentarlo.
Para finalizar concluyó con que «Cristo enseña sobre lo mal que nos hace el querer dominar cada segundo de los hechos de nuestra vida, diciendo que, aunque nos esforcemos y corramos ¿podremos acaso agregarle un día a nuestras vidas? El reconocer que existe un ser superior nos hace descansar y nos hace sacarnos un tremendo peso de encima.



